El Ministerio del Diaconado

La palabra “diácono” proviene de la palabra griega (διακονος, diakonos) que se traduce al español como servidor. En el griego significa, “siervo”, o “ministro”. Esta palabra y sus derivados aparecen más de 100 veces en el texto griego del Nuevo Testamento, pero la palabra diácono sólo tres veces en la Reina Valera. 

En PRIMER lugar, designa al que desempeña un oficio determinado en la iglesia.


Los diáconos son elegidos por la congregación, y es la que debe proveer de entrenamiento y preparación.


El relato bíblico es bastante claro acerca del origen de este ministerio y en ninguna otra parte la Biblia especifica explícitamente su propósito original. “En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. 2 Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. 3 Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo”. Hechos 6:1‐3 (RVR1960)


Los apóstoles, al tratar en la iglesia de Jerusalén con el problema suscitado en el ministerio de la benevolencia, le dijeron a la congregación: “No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. Hechos 6:2‐ 4 (RVR1960)


El diaconado fue establecido para liberar a los apóstoles (quienes fungían como pastores) para que estos “persistieran en la oración y en el ministerio de la Palabra”.

Ese es nuestro llamado elevado y sagrado, la vocación a la cual hemos sido llamados.

"Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados"  Efesios 4:1 (RVR1960)


Todos nosotros somos llamados siervos de Cristo. Estamos bajo órdenes. Cristo es nuestro Señor y nuestro amo. Él nos ha invitado a entrar a un servicio espiritual. Le servimos obedeciendo la Palabra de Dios, siguiendo la dirección del Espíritu de Dios.

Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará. Juan 12:26 RV1960

Cada miembro de la iglesia debe prestar servicio de algún modo. Algunos sirven con dones únicos y una cierta cantidad prestan servicio en una aptitud oficial. Son modelos de servicio para Cristo y Su iglesia. No obstante, los diáconos ya sea varón o mujer, deben ser considerados como líderes en la iglesia. Deben llevar la delantera en el ejemplo. La iglesia necesita el liderazgo pastoral y el de servicio. No podríamos lograr una cosa si no fuera, por los siervos de Cristo que llevan la administración, la implementación, y la aplicación de la Palabra de Dios.